Reflexiones de una mente enferma

Considerando el resultado no puedo afirmar o negar una u otra postura radical que se ha tomado referente a la famosa consulta sobre el NAICM, sino todo lo contrario, es decir sólo puedo expresar lo que mi juicio (torcido, miope y carente de sentido común, pero muy mi juicio) alcanza a entender.

Sin hacer demasiada numeralia, pues más allá de cuantos participaron o el abrumador 69.9% de mexicanos que se expresaron a favor de una de las opciones, creo que hay varios tópicos que valdría la pena resaltar, antes que sumergirse en banalidades.

Desde mi visión y de acuerdo a lo que mi memoria (corta, pero memoria al fin) recuerda de la campaña de nuestro popular pejidente, desde un principio se opuso a la construcción del NAICM en Texcoco, decisión que en principio entendí él había tomado, con base, quizá, a las diversas investigaciones y asesorías hechas y dadas por expertos, y no como una mera ocurrencia o negativa a todo lo que le pareciera realizado desde la oligárquica mafia del poder, luego entonces, ¿para qué la consulta si era ya su voluntad?

En definitiva la consulta, un ejercicio hecho por y desde la bases morenistas, que, dicho sea de paso, le pusieron mucho empeño y galleta, porque eso de estar desde las 8 hasta las 6, con estos días (al menos en el municipio donde vivo), que de mañana estuvo haciendo frío, al medio día calor y en la tarde frío de nuevo, no es cosa fácil; sin embargo nos deja más dudas que respuestas, sobre su operación, sobre la certeza de que nadie metió mano negra (luego con tanto expriísta reformado, uno siempre recuerda que las recaídas pasan en los momentos de más tentación), sobre las fallas en su sistema (cualquier parecido con alguna cita que se le enjareta a Don Manuel Barttlet es mera coincidencia), sobre la cantidad tan reducida de casillas que se instalaron (sobre todo porque era una consulta nacional), sobre la poca de difusión que de manera local se realizó, y, finalmente, sobre el tema en sí.

Aclaro, porque luego me quieren linchar (como se suele hacer cuando uno se atreve a pensar en tiempos en donde hacerlo atenta contra los maniqueos), no estoy a favor o en contra de uno u otro proyecto, encuentro pros y contras, sin embargo, reconozco que no poseo los elementos mínimos necesarios para poder elegir uno u otro, por lo que me parece sumamente irresponsable ser comparsa de este show.

Ahora, debo decir que el hecho de realizar una consulta a la ciudadanía sobre un tema que le afecte o sea de su interés (no como el NAICM), es algo que defiendo y espero se empiece a realizar de manera constante, es más, voy más allá, creo que las consultas no debieran ser nacionales, o no todas, sino locales, distritales o municipales.

Me explico, algunos de los que seguimos creyendo en los Independientes (cada vez somos menos, y a estos menos cada vez se nos tacha más de ser partidistas, porque en la cabeza de los fieles seguidores de uno u otro partido no cabe la idea de que podemos dialogar con todos), tenemos la loca idea de que nuestra democracia, representativa, debiera transitar a ser participativa, de tal manera que los gobiernos y los representantes como miembros de los Ayuntamientos, Diputados locales o federales y Senadores (quizá los últimos, en menor medida) tendrían que consultar más seguido al pueblo bueno que los eligió, o no, en los temas que los afectan o interesan  directamente; qué fácil es opinar sobre un aeropuerto cuando la única información que poseo es que representa a la mafia del poder, o que si se cancela México arderá en los sótanos  del FMI; pero asuntos como querer enajenar 5 predios municipales, es cosa sobre la que sí me hubiera gustado opinar; o sobre las modificaciones sobre la venta de alcohol y la despenalización que se dio a quien le venda a menores. Vamos, empecemos a cambiar el esquema, pero vallamos por cosas sobre las que verdaderamente podemos opinar.

Aunado a esto, fortalezcamos o hagamos un marco jurídico para que esta participación de la sociedad en las decisiones sobre tal o cual acción o reforma sean una realidad y tengan, no sólo legalidad, sino reglas claras. Como ejercicio de la ciudadanía, la consulta me pareció bien (a ver si no me linchan los detractores, pero es mi opinión y si no les gusta, ni modo), la cantidad de gente que emitió su opinión, me pareció muy pobre, el veredicto de los que participaron aplastante, los comentarios de uno y otro bando lamentables.

Así las cosas en un país en donde el próximo presidente pareciera que quiere meter mano en todos los organismos que son autónomos, pero para una validar algo previamente decidido requiere de una consulta al pueblo, aunque sólo considere una cuarta parte de los municipios de este país.

Así las cosas en un país donde los que van a ser oposición no lo saben ser y sólo saben radicalizar (quizá porque hoy quienes dominan les funcionó; bueno muchos de ellos no se han dado cuenta de que ganaron).

Así las cosas, pues con esta consulta, ganara la opción que ganara, nosotros seguimos perdiendo.

 

Rodrigo O. Pérez Moo

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La Culpa no es del Indio…

En estos días he tenido que llevar a un miembro de la familia en reiteradas ocasiones a ver a su doctor, doctora en este caso, incluso estuvo internado una noche; Chimuelo de 16 años de edad, es un Cocker Spaniel, que por azares del destino se integró a la familia, y que se encuentra algo delicado de salud. Aunque es harto tentador escribir sobre él en este espacio, sólo es el pretexto para poder abordar el tema que pretendo.

Resulta que el sábado 15 de septiembre, tras llevarlo a revisión, la doctora (veterinaria) me platicó que tuvieron, el día anterior, una emergencia poco convencional y muy alarmante; por la noche hicieron un ultrasonido a una Yorkshire que los llevó a realizar una cirugía de emergencia.

Para no aburrirlos con este triste relato, les explico que esta perrita fue esterilizada hace dos años en el Centro del Control Animal de Cuautitlán Izcalli, antecedente de alto valor, pues luego de limpiar las adherencias que tenía en su interior, encontraron que en lugar de suturas en la esterilización usaron sinchos de plástico, SINCHOS DE PLÁSTICO.

No podría hacer una comparativa decente a lo que Duarte o durante su gobierno se hizo a los pequeños con cáncer, pero, ¿qué clase de persona usa SINCHOS en lugar de sutura? ¿A qué grado de cinismo y deshumanización hemos llegado?

En el Estado de México estamos a punto de que lleguen los cambios de las administraciones municipales y en particular en Cuautitlán Izcalli, me pregunto ¿qué cuentas entregarán?, o mejor aún ¿qué es lo que hará la administración entrante para evitar abusos como el relatado?

Hoy nadie quiere estar cerca del actual alcalde, como seguramente hoy nadie quiere estar cerca de muchos alcaldes a lo largo y ancho del Estado de México; pero, al menos yo, soy consciente de quienes lo apoyaron, quienes estaban alrededor de él como moscas que revolotean cerca de la inmundicia (licencia poética que es más parecida a la realidad de lo que debería ser). No olvido que Nueva Alianza lo impulsó, el PRI lo sostuvo y el PVEM lo cobijó, recuerdo como las huestes tricolores lo defendieron a capa y espada, o como otorgó la candidatura del PANAL a quien creyó le daría algún resultado (cuando ya todo mundo le daba la espalda). Sobre todo, no puedo exculpar a todos aquellos que lo llevaron al triunfo con su voto, o con su apatía y su falta de interés.

Hoy como sociedad tenemos la oportunidad histórica de participar, de exigir a las nuevas administraciones que abran espacios a los ciudadanos pra que se vuelvan garantes de las acciones gubernamentales, que desde la sociedad sean los ojos que eviten que nunca más se les de agua en vez de medicamento a los niños, o que a las mascotas amadas de las personas se les pongan SINCHOS en lugar de suturas.

La sociedad tiene la oportunidad histórica de pasar de la queja vana en redes sociales, a ser actores, vigías, contralores sociales, de las nuevas administraciones, pues si bien no hay forma de exculpar a patanes como los que hoy, por gracia divina, ya casi se van, también es cierto que TODOS somos cómplices de sus fechorías, cómplices por omisión.

Acepto la culpa que me toca ante las fechorías y abusos que se han cometido en mi municipio, acepto que soy cómplice por no haber hecho lo suficiente para evitar se hicieran, ¿Quién más acepta su culpa?

Por: Rodrigo O. Pérez

Ambición Social

somos

No me mueve una ambición personal, me mueve una ambición social; eso fue lo que ayer le decía a un par de amigos con los que sostuve una corta pero amena plática sobre la labor pública realizo.

Desde hace más de un año inicié en esto del movimiento de los independientes, y he tenido la oportunidad de de conocer a gente muy interesante y desde donde he tenido la muy mala experiencia de tratar con zombis del sistema disfrazados de seudoindependientes. En ese lejano 2016 encontré un espacio para acomodar mis ideales y concepciones sobre como debiera ser nuestra sociedad.

Hoy más que nunca sigo defendiendo la postura de que la sociedad mexicana necesita tomar el papel preponderante que le corresponde, un papel activo, no pasivo como el que ahora desempeña.

Creo firmemente que la sociedad, más allá de los partidos políticos (y sus intereses mezquinos, torcidos y perniciosos), debe participar organizadamente en la actividad política en todos los niveles de gobierno, y no someterse servilmente a lo que las vacas sagradas y sus ministros imponen.

Sostengo que los gobiernos deben servir  y para ello deben de escuchar, hacer, en la medida de lo posible, lo que sus gobernantes requieren; los gobiernos deben ser de puertas abiertas para todos, y cuando digo todos me refiero a los de otros partidos, a los sin partido, a los religiosos y a los que no lo son, a los amigos y contrarios, a los que piensan igual (es decir a los afiliados a los partidos) y a los que se atreven a disentir.

Necesitamos un gobierno cercano a la gente, pero también necesitamos gente que quiera ser cercana al gobierno, pues si bien los políticos (incluyendo a Bartlett) han abusado sistemática y reiteradamente de nosotros (sí, aun los que se mantenían como priístas en el lejano 88 cuando Bartlett era el asesino de la democracia en México), también es cierto que todos nosotros lo hemos permitido (sí, aun aquellos que en el lejano 88 juraban combatir a los enemigos de la democracia y que ahora agachan la cabeza y justifican y minimizan lo hecho en ese añejo 88).

Mientras muchos buscan hoy acomodarse con los que serán las nuevas élites de poder; mientras hoy muchos se arrastran y tragan ceniza a fin de congratularse con los nuevos señores del poder; mientras muchos mamaron dinero corrupto en sus candidaturas corruptas, levantan corruptamente la mano de quien será su nueva mamadera; mientras ellos siguen existiendo en este nuevo México lleno de la misma gente y costumbres viejas, habemos algunos que nos mantenemos firmes en nuestra creencia y nuestros ideales, por lo que hoy afirmo con más fuerza que nunca. No me mueve una ambición personal, me mueve una ambición social.

Por: Rodrigo Pérez

¿Quién se suma?

Mexico

No es ser necio, es necesario. Durante estos días, he estado compartiendo los videos de Roberto Duque Roquero, académico, constitucionalista y con algunos conocimientos en derecho electoral; este señor a quien también entrevisté antes de la elección del uno de julio, anda diciendo que 5 partidos debieran desaparecer porque, según su visión, así lo determina lo Constitución y la ley electoral.

Obviamente apoyo la postura de Roberto Duque, es necesario que los 5 partidos que no obtuvieron en alguna de las tres elecciones federales al menos el  3% de votos desaparezcan. Por si usted no lo sabe, fue candidato, es militante o dirigente de alguna de estas 5 camarillas, le informo que el Partido de la Revolución Democrática, el Partido Nueva Alianza, el Partido Movimiento Ciudadano, el Partido Verde Ecologista Mexicano y el Partido Encuentro Social, deberían ser los nominados a desaparecer, gracias a los pingües resultados obtenidos el pasado uno de julio.

El Instituto Nacional Electoral, en voz del consejero Murayama y de Lorenzo Córdova han dicho que sólo dos partidos van a desaparecer, Encuentro Social y Nueva Alianza, y han refutado la tesis, que no es tesis, de Roberto Duque y han señalado que presenta una mala interpretación, que tampoco se trata de interpretar. Hasta ahora, de acuerdo a este humilde y lego servidor, creo que Roberto Duque tiene razón, pues la Constitución en su artículo 41 inciso I párrafo 4 es muy claro y a la letra dice: Los partidos políticos nacionales tendrán derecho a participar en las elecciones de las entidades federativas y municipales. “El partido político nacional que no obtenga, al menos, el tres por ciento del total de la votación válida emitida en cualquiera de las elecciones que se celebren para la renovación del Poder Ejecutivo o de las Cámaras del Congreso de la Unión, le será cancelado el registro.

Tras leer este párrafo de la Constitución, no entiendo de donde carambas saca el INE que sólo 2 de los 5 que no lograron obtener el 3% en alguna de las tres elecciones se tienen que ir, ¿porqué los otros 3 no?, para mí no hay explicación lógica.

Pero, más allá de que esto sea un berrinche, o que nos empeñemos en que se cumpla lo que dice la ley, digo, para variar en este país; mi necedad radica en el deseo de que verdaderamente este país se transforme, me explico.

Desde hace meses he señalado en la Tercia de Pericos, en charlas casuales, en debates informales, que si ganaba el Peje o quien ganara, México seguiría siendo igual porque los mexicanos seguimos siendo los mismos, lo dije y lo sostengo; el problema no es el gobierno, sino la sociedad que le permite al gobierno hacer y deshacer. Por ello, reafirmo, si hemos de transformar a este nuestro muy maltratado México es preponderante que todos, todos, hagamos un esfuerzo por hacer las cosas bien, eso incluye a Lorenzo Córdova y al INE.

Lo que necesitamos en este país es gente que nos ponga el ejemplo, líderes a quienes seguir, que pese a las consecuencias de sus actos hagan lo correcto, nos urgen Patriotas, dispuestos a pagar el precio de ser congruentes entre el decir y el hacer, sin ser maniqueista, no queremos santos (no se me ofendan acólitos del San Peje), necesitamos personas comunes y corrientes dispuestos a poner el ejemplo.

Empecemos con eso, empecemos con aplicar lo que dice la Constitución y desaparecer esos 5 partidos, el Peje quiere hacer tanto, que seguramente le va hacer falta dinero para poder cumplir con su república amorosa, el ahorro que significa borrar esos partidos es algo que debieran tomar en cuenta.

Les presento algunos números del Estado de México: para el ejercicio 2017 el PRD recibió en esta mi querida entidad la nada despreciable cantidad de 114 millones de pesos, el Verde 47, Movimiento Ciudadano 53, Nueva Alianza 48 y Encuentro Social 55, lo que da la friolera cantidad de 317 millones de pesos, esto, reitero, sólo en el Estado de México.

Llámenme sentimental, lo soy, pero tengo esperanza de que esta sociedad empiece a transformarse, tengo fe de que algunos de nosotros empecemos a ser punta de lanza y comencemos a dar ejemplo, se que algunos seguiremos señalando lo que hay que señalar, sin miedo de decir lo que pensamos, pero sobre todo, tengo confianza de que algunos sectores del gobierno empezarán a escucharnos y hacer lo que es correcto.

¿Quién se suma?

Rodrigo Pérez

¿Por quién he de votar? ¿Quién habrá de volverme a decepcionar?

El tiempo se agota y el 1 de julio ya está a la vuelta de la esquina, las campañas federales y locales están por finalizar y terminan sin lograr convencer, o al menos al éste su humilde servidor. Casi llega la hora de ir a la casilla para llenar una a una las 5 boletas que tendremos, los que vivimos en el Estado de México, y aún no logro definir a quien he de darle la oportunidad de volverme a decepcionar, y pese a lo que se pueda penar, el segundo lugar de todas las encuestas lo ocupan los que nos se encuentran en una situación de indecisión como yo.

El caso es que sinceramente no logro descifrar a quien elegir, pese a ello de ninguna manera me abstendré de sufragar y por supuesto no anularé mi voto, eso es algo que los mexicanos debemos evitar, tengo que confesar que  no me importa si gana el Peje, Anaya o el Bronco, lo que no podría tolerar (aunque no habría mucho que yo pudiera hacer) es que Meade ganara impulsado por un fraude cobijado por la apatía y poca participación ciudadana.

Es mi obligación, obligada y obligatoria, insistir por todos los medios e invitar a cada momento a mis vecinos, conciudadanos y compatriotas a que este 1 de julio salgan a votar, pero además, que voten conscientemente (algo que está medio complicado, porque al parecer los que ya han decidido lo han hecho por emoción y no por la razón).

Reflexiono, este primero de julio, además de elegir presidente de la república, vamos a elegir senadores, diputados federales, diputados locales y alcaldes, bueno, al menos, como ya lo dije, los mexiquenses; mi reflexión va encaminada a que aunque es sumamente transcendental quien será el siguiente primer mandatario, es igualmente importante (o quizá más) quien será el siguiente munícipe.

Aquí me detengo, perdonen los lectores que no son mis vecinos de municipio o estado, pues mis siguientes líneas van encaminadas a lo primordial que es saber elegir a quien es el primer vínculo entre la sociedad y su gobierno, es decir, los presidentes municipales y sus cabildos, al final ellos son la primer línea de defensa del gobierno en contra de sus gobernados (como que eso sonó muy feo, pero al final es la verdad, pareciera que los alcaldes y su camarilla de regidores y síndicos están para fastidiar a sus conciudadanos, más que para velar por ellos ¿me equivoco?).

Por ello los invito a que se hagan las siguientes preguntas ¿El alcalde o alcaldesa de mi municipio hizo el trabajo para el que la o lo contraté? ¿El gobierno municipal funciona como se supone debe funcionar? ¿En mi municipio el gobierno ha buscado tener lazos de comunicación con la sociedad? ¿Cómo van los índices de seguridad? ¿Tránsito municipal o camarilla de rateros? ¿Tenemos servicios funcionales o los servicios prácticamente los tenemos que proveer los vecinos? Atrévanse a contestarlas, en mi caso, todas las respuestas me llevan a concluir que el gobierno local no hizo su trabajo, no cumplió en lo mínimo, abusó de la confianza que se les depositó.

El gobierno municipal de la localidad en la que vivo fue propuesto, en primer lugar por Nueva Alianza, en contubernio con el PRI y el Partido Verde (pese a que hoy nadie quiere reconocer su proximidad con él, para su desgracia somos muchos los que tenemos memoria). ¿Cómo premiar con mi voto a uno de los candidatos de esos tres partidos? ¿Acaso los partidos que lo abanderan no son cómplices y comparsa de este gobierno fallido (fallido para nosotros, porque para ellos que lo conforman, no)? Hoy en el Estado de México, al menos en mi municipio, tanto Nueva Alianza, como el PRI y el Partido Verde, salieron con candidato propio cada uno. En lo particular no podría premiar con mi voto a ninguno de los aspirantes de esos tres, hacerlo sería pecado mortal, o una verdadera estupidez, de la que luego no se valdría andarse quejando.

Las huestes de esos partidos dirán que yo sólo represento un voto, y no hay nada más alejado de la verdad, pero vale la pena que recuerden que somos muchos los que pensamos de una manera similar y que ya no estamos dispuestos a seguir soportando a grupúsculos que pretenden burlarse de nuestra inteligencia vendiéndose como blancas palomas, cuando en realidad son aves de rapiña rondando un presupuesto municipal con el cual favorecerse, y vivir becados 3 años con cargo a todos nosotros; esto no quiere decir que los candidatos de los otros partidos no quieran hacer lo mismo, pero al menos no son culpables de lo que el gobierno de Nueva Alianza, el PRI y el Verde de mi municipio ha hecho, o dejado de hacer.

Eso sólo nos deja (al menos en mi municipio) tres posibilidades, el candidato del PAN, PRD y MC, el candidato de Morena, PT y PES, y al final el candidato de un partido estatal llamado Vía Radical.

Me he detenido a hacer este análisis, con él único fin de ejemplificar como, según yo, debiéramos hacer las reflexiones en el sentido de nuestro voto. No pretendo decirles por quien voten, pero sí pretendo sugerirles que razonen su voto.

Premio a quien haya realizado bien su trabajo, castigo a quien representa y solapa a malos gobiernos.

Aún con dudas de cómo he de votar el próximo en el ámbito federal y local, sí sé por quien no lo haré. En estos días decidiré a quien le voy a dar la oportunidad de volverme a decepcionar.

Rodrigo Pérez

TRUMP Y LOS JUICIOS DE NUREMBERG.

“PARA QUE EL MAL TRIUNFE SOLO HACE FALTA QUE LOS HOMBRES BUENOS NO HAGAN NADA”.

Las acciones emprendidas y llevadas a cabo con eficiencia contra los migrantes que realizo el gobierno Estadounidense, no son nuevas llevan un tiempo cumpliéndose cabal mente, lo que despertó la “Indignación” local e internacional fue la separación de los menores de edad de sus padres, detenciones, recluciones, vejaciones, violaciones y lo que nos falta o desconocemos sobre este grupo de personas que busca una mejor vida para ellos y sus hijos en una tierra que se las puede ofrecer, no solo han pasado por el infierno de recorrer nuestro país (México) donde sufren más o peores tratos, en ocasiones hasta muerte a manos del crimen organizado, que solapado y hasta ayudados por las autoridades nacionales, los extorsionan, esclavizan, comercian y son asesinados impunemente, los que logran librar este infierno dantesco tratan de cruzar la frontera y se ven finalmente apresados por las eficientísimas fuerzas migratorias estadounidenses, que ahora, ayudadas por la guardia nacional (que para eso los pusieron en la frontera, violando tratados con México) los encierran con el fin de enjuiciarlos y final ente deportarlos.

En este proceso son tratados como criminales y no contentos con eso ahora separan a los menores de edad, cosa que nos indignó sobre manera, pues nos recuerda el fantasma de otras atrocidades parecidas que se llevaron acabo hace más de 70 años, por un gobierno europeo que lo llevó acabo con gran eficiencia, si bien no son los mismos argumentos que se manejaron ,se le parecen demaciado.

El miedo aquí no es Trump, que es un pobre tipo carente de principios y sin cultura, con pensamientos xenofobicos y ultra nacionalistas, sino el fantasma de la intolerancia y la justificada violencia racial.

Ello nos recuerda los Juicios de Núremberg, donde el principal argumento para llevar al paredón o la horca a los criminales de guerra fue que cometer una ateosidad no puede ser justificada con arguir “yo sólo seguía órdenes”. No sé porqué, pero todo esto me recuerdo a todo ello.

Roberto Carballar

No hay muchos días así

campeones

Tan urgidos de algo a que asirse, tan necesitados de algo de que sentirse orgullosos, tan acostumbrados a una mala vida y al desprecio, que para lo sociedad mexicana el triunfo de la selección es agua en el desierto. Victoria histórica, hito nacional y otras descripciones épicas escuché y vi en diarios y noticieros; tan grande fue el suceso y tan formidable el rival, que de ninguna otra cosa se habló ayer. Gran regalo para el Día del Padre.

La realidad, pese a que no falta quien asegura que la victoria de la selección mexicana es producto de intereses de grupo y forma parte de un elaborado plan nacional e internacional, es que el resultado del partido beneficia a todos, pero principalmente a la clase política.

¿Cómo criticar a la sociedad? ¿Cómo podríamos decir que se exagera? ¿Cómo limitar el festejo y la alegría del domingo?, ¿cómo? Me explico, tenemos un cierre de sexenio funesto, una incontrolable alza de precios; la gasolina casi a dólar el litro, el gas a más de medio dólar el litro y el mismo dólar a casi 21 pesos.

Violencia, asesinatos, robos, desaparecidos, impunidad, falta de empleo, y el eterno golpeteo que la clase política propina al pueblo, son algunos de los factores que nos mantienen hundidos, sobajados, humillados, desolados, dolidos; si a ello le sumamos nuestra propia forma de ser, corrupta, doblemoralista, insatisfecha, floja, dormida, desinteresada, descuidada; pues nos topamos con una cocción que está llenando de presión insalubre a ésta, nuestra sociedad, sin que tengamos una válvula de alivio.

Un factor que se cuece a parte, el proceso electoral de este 2018, las elecciones más competidas de la historia (cada 6 años es lo mismo), el momento de que México cambie o siga en lo mismo (aunque el cambio signifique más de lo mismo). Este proceso electoral se ha encargado de polarizar las postura de los mexicanos, hoy ser pejistas es motivo de ser blanco de  ataques y ser sometido al escarnio público, hoy ser anayista es motivo de ser blanco de ataques y ser sometido al escarnio público, hoy ser meadista es motivo de ser blanco de ataques y ser sometido al escarnio público (aunque aquí sí hay motivos válidos pero no justificables, disculpen si les incomoda). El caso es que los mexicanos estamos divididos en 5 posturas, 4 que son a favor de los candidatos y que defienden las incongruencias de éstos a sangre y espada, y los que en este momento aún no logramos decidir a quién debemos darle el beneficio de la duda o que están a punto de mejor no ejercer su derecho a elegir; nosotros, los que estamos en el último supuesto, ni asomamos la cara porque de prianistas o primores, o del mote que hoy se ponga de moda, nos tachan.

En lo particular creo que se magnifica la victoria contra los alemanes, podrán criticar mi forma de pensar, pero mi razonamiento lo hago pensando que los jugadores de ambas escuadras son profesionales, juegan en equipos de primera división, se ganaron su lugar en el mundial, se prepararon física y mentalmente, tienen dos piernas y ninguna discapacidad motriz, están en igualdad de condiciones, tienen ventajas físicas y desventajas en relación a sus contrincantes; es decir, no debiera haber una razón por la cual no podrían ganar.

Para finalizar con el futbol. Gracias a la selección por dar un respiro a esta sociedad tan necesitada de buenas noticias, gracias a los medios masivos de información por permitir que prácticamente todo México viera este partido, gracias a los grupos de poder ocultos por permitir que Alemania se dejara ganar para que los mexicanos tuviéramos un respiro (esto lo escribo con un poco de sarcasmo, perdonen mi atrevimiento).

El hecho es que somos nosotros, la sociedad quienes nos negamos a tener motivos de felicidad, tal y como sucede con las personas adictas a las relaciones tormentosas, que se quejan de los abusos de su pareja, de las infidelidades, de los golpes, de la violencia sexual, de la falta de amor, pero que no se atreven a voltear a los lados y descubrir que hay otras opciones, y que celebran y suspiran cuando les regalan un ramo de flores o un mísero chocolate y un beso en el cachete. Así nosotros, al menos en el tema deportivo.

Ejemplos: dos medallas de oro obtenidas para nuestro país en el Mundial de Natación Artística, medalla de bronce en trampolín de 3 metros sincronizados en el mundial de ese deporte, medalla de oro y dos de bronce en el Mundial de Gimnasia Artística, plata y bronce en el Abierto de Luxemburgo de Taekwondo, y por último 69 a 0 por parte de la Selección Mexicana de Football Americano en el mundial de universitario de ese deporte contra Corea del Sur.

Tenemos mucho de que sentirnos orgullosos, solo falta que giremos la cabeza y veamos que hay más deportes que el futbol, hay otros atletas a quienes debemos enaltecer, a quienes debemos apoyar, a quienes hace falta patrocinar, no solo la selección de soccer, a quienes no les resto mérito, pero sí aseguro que no son los únicos.

Como sociedad aun nos falta madurar mucho, tan es así que no exigimos a nuestros gobernantes, a nuestros representantes, no somos capaces de respetar (filas, formas de pensar, turnos, personas, normas, etc.), y, obviamente, nos falta poner atención en algo más que el futbol.

Al final, disfrutemos del y los triunfos de nuestras selecciones, que no hay muchos días así.

Rodrigo o. Pérez

De la Sinrazón al Odio

mexico“Toma a un fanático e intenta hacerlo entrar en razón”. Ayer, 12 de junio del 2018, se llevó a cabo el tercer y último debate entre los candidatos a la presidencia de la república, por obra y gracia de los dioses ocultos ya no habrá un cuarto debate.  En lo particular opino, como en los dos anteriores, México fue el gran perdedor, lo que vimos, los que lo vimos con ojos críticos y analíticos, fue un pésimo montaje, con pésimas actuaciones, pésimos argumentos y algunos chispazos de buen humor; pero que hayan logrado conectar con la audiencia, o lograran hacer que los indecisos tomaran una decisión, no,  eso no se logró.

Abro mis redes sociales y sorpresa, inundada de mensajes de los fans de cada uno de los candidatos, menos los del  Bronco pues al parecer él no tiene muchos. “El Peje esto, el PRIAN aquello, Meade por aquí, Anaya por allá”. Pura incongruencia.

Podría escribir sobre porque el discurso del Peje no es propuesta por sí misma, o porque las barbaridades de Anaya son inviables, pero de nada serviría, pues los fans, que ahora son más bien fanáticos no entienden de razones, razonamiento o sentido común.

Con forme avanza este proceso electoral lo único que verdaderamente se está logrando es dividir a los ciudadanos, quienes están radicalizando su postura, ya no escuchan, ya no piensan, ya no razonan; entendible, no justificable.

Hemos vivido durante mucho tiempo, años y años, un sueño tortuoso, en ocasiones una pesadilla, en el que las crisis económicas son constante en la fórmula, donde se ha añadido una nueva variable, que pronto será constante, la violencia, sumemos la inseguridad, la falta de oportunidades y el cinismo de las autoridades y el resultado será: La Sociedad Mexicana.

Somos una olla de presión sin una válvula de alivio; ellos, los candidatos siguen en su postura sin importarles a donde están llevando a sus seguidores, Andrés Manuel esta campaña se ha vendido como un hombre de paz, pero sus seguidores ni se tragan el cuento, ni quieren paz, quieren venganza, entendible, pero no justificable.

Los seguidores de Anaya quieren ganar y no les importa escuchar que su candidato está parado en una bomba de tiempo y de corrupción que en cualquier momento, y de acuerdo a los intereses de quien lo quiere dinamitar, puede explotar.

De los priístas, ni hablo, porque ni conciencia ni razonamiento parecen tener.

El caso es que conforme pasan los días camino a la elección, los que mantenemos una postura objetiva y no logramos decidir quién merece nuestro voto somos menos, somos señalados y hasta perseguidos.

La semana pasada estuve dos horas platicando en una reunión privada con el candidato de morena del municipio en el que vivo, ésta pasé otra hora de manera privada con el candidato del PAN, para sus huestes, dependiendo del que lance el ataque, soy un panista de closet o un morenaco, no alcanzan a entender que habemos quienes buscamos ejercer un voto razonado, inteligente, consiente. Pues si ese es el precio que los Verdaderos Independientes debemos pagar, por intentar que la sociedad despierte (pero responsablemente) vengan pues los ataques.

Para finalizar escribo en vos alta: “A ellos nada les interesa si se radicaliza, nada les importa si nos empezamos a ver con desprecio. A ellos nada les importa que los fanáticos empiecen a pasar de la sinrazón al odio”.

Rodrigo Pérez

Para los que seguimos creyendo en el movimiento Independiente

Estamos a unos días del 1° de julio, fecha en la que los mexicanos hemos de decidir el futuro de México, elegiremos a quien dirigirá el país por 6 años, votaremos por los que conformarán al Congreso de la Unión, Senadores y Diputados, escogeremos a los integrantes de las Cámaras Locales, en algunos casos, alcaldes y hasta gobernadores; ésta es una elección concurrente, y dicen la más importante de la historia de la nación (aunque creo que eso se dice cada 6 años).

Hace 6 meses estaba cierto de que las candidaturas independientes serían pieza fundamental en este proceso electoral; nada más alejado de la verdad, fui testigo de primera mano de los fútiles intentos de muchos por ser candidatos sin partido; vi como ilusamente se dispusieron a intentar competir bajo las reglas de un sistema que se niega, obviamente, a abrir espacios de participación a los ciudadanos que buscan un cargo de elección popular. Por supuesto que vi como la improvisación, la falta de recursos, la falta de equidad, la necedad y la soberbia dieron al traste con las aspiraciones independientes.

Debo de recordar que pese a los estrepitosos fracasos, hubo algunos que consiguieron el propósito, hubo quien se preparó y consiguió cumplir con lo que la autoridad local o federal le solicitó; más aún, hubo quien logró la candidatura para competir en la campaña presidencial (en este momento no opino sobre esas candidaturas, sólo señalo el hecho, innegable, que llegaron).

Hoy la realidad es que para el 1° de Julio, al menos los que vivimos en el Estado de México (con excepción de uno o dos municipios), sólo tendremos una opción de candidatura independiente y esta aparecerá en la boleta de Presidente de la República, y es encabezada por Jaime Rodríguez, mejor conocido como El Bronco. Esta única opción, no representa precisamente lo que esperábamos quienes somos firmes creyentes del movimiento independiente; aunque, dirían algunos, al menos hay un candidato sin partido compitiendo.

La cosa es, desde mi humilde punto de vista, que El Bronco no representa a los independientes, y el caso de Margarita Zavala es sumamente lamentable; pareciera que las candidaturas que lograron su registro sólo lo hicieron para desacreditar al movimiento.

Pero no todo está perdido, aun nos quedan Kumamoto en Jalisco y Clouthier en Sinaloa, quienes compiten por un escaño en el Senado, siendo ellos los más famosos, pero hay más nombres a lo largo y ancho del país, quienes desde sus trincheras están luchando para que  la flama de los independientes no se extinga.

En lo que a mi corresponde, sólo tendré una posibilidad de votar independiente, la cuestión radica en que no me satisface su propuesta, lo que genera en mi (disculpen si soy franco y algo lerdo) un conflicto interno, ya que debería votar por él, pues es la propuesta ciudadana, pero, votar por él pese a que no me parece tener propuestas honestas, sería tanto como los ciudadanos militantes de un partido que eligen a sus candidatos sólo por ser de su propio partido, sin importar si son la mejor opción o no.

El otro dilema, en las demás boletas debo elegir a quien crea que mejor papel hará, ¿debo involucrarme con algún candidato a presidente municipal?, ¿eso traicionar mi ideología?, creo que no. Traicionar mi ideología sería no participar, no involucrarme, no exigir; traicionar mi ideología sería permitir que todo siga igual, que nada cambie.

Creo, nuevamente es mi humilde opinión, que los ciudadanos que participamos del movimiento independiente, más allá de votar por El Bronco o no, debemos involucrarnos en los procesos internos, y apoyar a la mejor propuesta, dejando clara cuál es nuestra postura e ideología, dejando claro que apoyar no significa solapar, pero sobre todo, dejando claro que pase lo que pase, gane quien gane, vamos a estar desde la sociedad vigilando su actuar, vamos a estar desde la sociedad fiscalizando, vamos a estar desde la sociedad exigiendo se desempeñen de la mejor manera posible.

Al final, los que nos proponemos movilizar a la ciudadanía no podemos dejar de exigirnos, de exigirles a nuestros conciudadanos salir a votar. Esa es mi muy humilde opinión.

Rodrigo Omar Pérez Moo

 

¿Quién es culpable?

No hay nada más complicado que responder esa pregunta ¿quién es culpable? Los hechos que han indignado a la opinión ciudadana, tras el (no encuentro palabras para describirlo) asesinato de Mara Castilla, me han llevado a que la mentada pregunta no deje de rondar en mi cabeza.

¿Quién es culpable?, obviamente el personaje ese (nuevamente no encuentro palabras decentes para describirlo) es culpable de los hechos atroces que cometió; no me adelanto al proceso judicial, sólo admito lo evidente.

Hasta ahora responder ha sido fácil, pero he escuchado la opinión experta de la señora de la tienda, o la de mi vecino, quienes sin conocerse opinan igual, señalan que las 5 de la mañana no es una hora decente para regresar a casa tras irse de “antro”. Por otro lado, una compañera y mi compadre opinan diferente, y señalan que Cabify es el único responsable por no tener los controles suficientes para detectar a un maníaco como el que atacó a Mara. Los último sobre el caso, dado a conocer como instrucción del gobernador de Puebla José Antonio Gali (Tony Gali, pa’ los cuates), señalan como culpables a todos los operadores de Cabify, al retirarles los permisos para operar en la entidad gobernada por él.

Por su parte los directivos de Cabify a modo de buen torero capotean todas las preguntas comprometedoras que los presentadores de los noticieros televisivos o radiofónicos hacen.

¿Quién es culpable? Desde mi punto de vista la sociedad somos culpables, pues nos negamos a aceptar que hoy en día debemos estar más atentos y reconocer que cualquiera, hombre, mujer o niño, podemos ser víctima en cualquier momento. Nos negamos a dejar el celular para poner atención a lo que importa, nos dejamos envolver por lo llamativo de las publicaciones de Facebook, o por los memes que nos mandan por whatsapp, o por cualquier otra cosa de Instagram o cualquier otra red social.

No, no digo que las redes tengan la culpa, somos nosotros, que cuando vamos manejando estamos contestando mensajes o viendo publicaciones, somos nosotros los que vamos caminando con la vista fija al celular, si notar lo que sucede a nuestro alrededor.

El caso de Mara es más que lamentable, ¿cómo ocurrieron las cosas?, no lo sabemos, lo que sí sé es que nos es la primer víctima de un acto así; he escuchado de casos similares ocurridos en taxis (más corrientes que comunes), unidades de transporte colectivo (¿ya se olvidaron de la pequeña Valeria de Nezahualcoyotl, Estado de México?), de gente que es levantada en la calle y luego aparece… ya saben como. Pero en ninguno de esos caso he escuchado que el gobernador quite la concesión a tal o cual ruta o empresa de taxis, o que se busque culpar a todos los operadores de una línea de transporte (aunque hay algunos casos en que pareciera que todos los operadores duermen de noche en algún centro de readaptación social).

Si como sociedad no asumimos nuestra parte en la culpa de todo lo que sucede en este país, no podremos corregir el rumbo, ¿no culparon durante la marcha de protesta por el caso de Mara en la CDMX a un supuesto acusador? ¿qué fue de ese señor?, nada, quedó libre, porque quien lo imputaba decidió no levantar cargos ¿porqué?, seguramente porque no era verdad, o porque no le interesó. El asunto es que así son la cosas, queremos resolver los problemas marchando o culpando a alguien más, pero cuando nos toca hacer nuestra parte, mejor nos retiramos y no hacemos nada.

Mara no es culpable de su asesinato, es víctima, una víctima que ha desatado a la opinión, eso es bueno, ahora procuremos que la opinión decida tomar cartas en el asunto y no sólo se queje.

¿Cabify es culpable?, no lo sé, pero creo que sí tiene responsabilidad, creo que por decencia ya tendrían que hacer contacto con la familia de Mara, no para indemnizar, sino para ser solidarios, pues aunque, desde mi punto de vista, son coresponsables, también son víctimas, víctimas de sus malos procesos, o de un personaje que les engañó, o de la opinión pública que busca en quien descargar la ira contenida por los tiempos que vivimos.

¿Debemos prohibir a empresas como Cabify o Uber o cualquier otra, que presten su servicio? Creo que no. Ellos han venido a revolucionar la idea de taxi, sólo que han subido tanto las expectativas que olvidamos que no hay sistema infalible, que es nuestra responsabilidad seguir normas básicas de cuidado personal, que los tiempos en que podíamos estar seguros en cualquier lugar, hace mucho que terminaron, que debemos procurarnos unos a otros y que hoy, más que nunca, debemos ser solidarios.

Rodrigo O. Pérez Moo                                                                                                                          Community Manager RXM