Ambición Social

somos

No me mueve una ambición personal, me mueve una ambición social; eso fue lo que ayer le decía a un par de amigos con los que sostuve una corta pero amena plática sobre la labor pública realizo.

Desde hace más de un año inicié en esto del movimiento de los independientes, y he tenido la oportunidad de de conocer a gente muy interesante y desde donde he tenido la muy mala experiencia de tratar con zombis del sistema disfrazados de seudoindependientes. En ese lejano 2016 encontré un espacio para acomodar mis ideales y concepciones sobre como debiera ser nuestra sociedad.

Hoy más que nunca sigo defendiendo la postura de que la sociedad mexicana necesita tomar el papel preponderante que le corresponde, un papel activo, no pasivo como el que ahora desempeña.

Creo firmemente que la sociedad, más allá de los partidos políticos (y sus intereses mezquinos, torcidos y perniciosos), debe participar organizadamente en la actividad política en todos los niveles de gobierno, y no someterse servilmente a lo que las vacas sagradas y sus ministros imponen.

Sostengo que los gobiernos deben servir  y para ello deben de escuchar, hacer, en la medida de lo posible, lo que sus gobernantes requieren; los gobiernos deben ser de puertas abiertas para todos, y cuando digo todos me refiero a los de otros partidos, a los sin partido, a los religiosos y a los que no lo son, a los amigos y contrarios, a los que piensan igual (es decir a los afiliados a los partidos) y a los que se atreven a disentir.

Necesitamos un gobierno cercano a la gente, pero también necesitamos gente que quiera ser cercana al gobierno, pues si bien los políticos (incluyendo a Bartlett) han abusado sistemática y reiteradamente de nosotros (sí, aun los que se mantenían como priístas en el lejano 88 cuando Bartlett era el asesino de la democracia en México), también es cierto que todos nosotros lo hemos permitido (sí, aun aquellos que en el lejano 88 juraban combatir a los enemigos de la democracia y que ahora agachan la cabeza y justifican y minimizan lo hecho en ese añejo 88).

Mientras muchos buscan hoy acomodarse con los que serán las nuevas élites de poder; mientras hoy muchos se arrastran y tragan ceniza a fin de congratularse con los nuevos señores del poder; mientras muchos mamaron dinero corrupto en sus candidaturas corruptas, levantan corruptamente la mano de quien será su nueva mamadera; mientras ellos siguen existiendo en este nuevo México lleno de la misma gente y costumbres viejas, habemos algunos que nos mantenemos firmes en nuestra creencia y nuestros ideales, por lo que hoy afirmo con más fuerza que nunca. No me mueve una ambición personal, me mueve una ambición social.

Por: Rodrigo Pérez

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