¿Quién es culpable?

No hay nada más complicado que responder esa pregunta ¿quién es culpable? Los hechos que han indignado a la opinión ciudadana, tras el (no encuentro palabras para describirlo) asesinato de Mara Castilla, me han llevado a que la mentada pregunta no deje de rondar en mi cabeza.

¿Quién es culpable?, obviamente el personaje ese (nuevamente no encuentro palabras decentes para describirlo) es culpable de los hechos atroces que cometió; no me adelanto al proceso judicial, sólo admito lo evidente.

Hasta ahora responder ha sido fácil, pero he escuchado la opinión experta de la señora de la tienda, o la de mi vecino, quienes sin conocerse opinan igual, señalan que las 5 de la mañana no es una hora decente para regresar a casa tras irse de “antro”. Por otro lado, una compañera y mi compadre opinan diferente, y señalan que Cabify es el único responsable por no tener los controles suficientes para detectar a un maníaco como el que atacó a Mara. Los último sobre el caso, dado a conocer como instrucción del gobernador de Puebla José Antonio Gali (Tony Gali, pa’ los cuates), señalan como culpables a todos los operadores de Cabify, al retirarles los permisos para operar en la entidad gobernada por él.

Por su parte los directivos de Cabify a modo de buen torero capotean todas las preguntas comprometedoras que los presentadores de los noticieros televisivos o radiofónicos hacen.

¿Quién es culpable? Desde mi punto de vista la sociedad somos culpables, pues nos negamos a aceptar que hoy en día debemos estar más atentos y reconocer que cualquiera, hombre, mujer o niño, podemos ser víctima en cualquier momento. Nos negamos a dejar el celular para poner atención a lo que importa, nos dejamos envolver por lo llamativo de las publicaciones de Facebook, o por los memes que nos mandan por whatsapp, o por cualquier otra cosa de Instagram o cualquier otra red social.

No, no digo que las redes tengan la culpa, somos nosotros, que cuando vamos manejando estamos contestando mensajes o viendo publicaciones, somos nosotros los que vamos caminando con la vista fija al celular, si notar lo que sucede a nuestro alrededor.

El caso de Mara es más que lamentable, ¿cómo ocurrieron las cosas?, no lo sabemos, lo que sí sé es que nos es la primer víctima de un acto así; he escuchado de casos similares ocurridos en taxis (más corrientes que comunes), unidades de transporte colectivo (¿ya se olvidaron de la pequeña Valeria de Nezahualcoyotl, Estado de México?), de gente que es levantada en la calle y luego aparece… ya saben como. Pero en ninguno de esos caso he escuchado que el gobernador quite la concesión a tal o cual ruta o empresa de taxis, o que se busque culpar a todos los operadores de una línea de transporte (aunque hay algunos casos en que pareciera que todos los operadores duermen de noche en algún centro de readaptación social).

Si como sociedad no asumimos nuestra parte en la culpa de todo lo que sucede en este país, no podremos corregir el rumbo, ¿no culparon durante la marcha de protesta por el caso de Mara en la CDMX a un supuesto acusador? ¿qué fue de ese señor?, nada, quedó libre, porque quien lo imputaba decidió no levantar cargos ¿porqué?, seguramente porque no era verdad, o porque no le interesó. El asunto es que así son la cosas, queremos resolver los problemas marchando o culpando a alguien más, pero cuando nos toca hacer nuestra parte, mejor nos retiramos y no hacemos nada.

Mara no es culpable de su asesinato, es víctima, una víctima que ha desatado a la opinión, eso es bueno, ahora procuremos que la opinión decida tomar cartas en el asunto y no sólo se queje.

¿Cabify es culpable?, no lo sé, pero creo que sí tiene responsabilidad, creo que por decencia ya tendrían que hacer contacto con la familia de Mara, no para indemnizar, sino para ser solidarios, pues aunque, desde mi punto de vista, son coresponsables, también son víctimas, víctimas de sus malos procesos, o de un personaje que les engañó, o de la opinión pública que busca en quien descargar la ira contenida por los tiempos que vivimos.

¿Debemos prohibir a empresas como Cabify o Uber o cualquier otra, que presten su servicio? Creo que no. Ellos han venido a revolucionar la idea de taxi, sólo que han subido tanto las expectativas que olvidamos que no hay sistema infalible, que es nuestra responsabilidad seguir normas básicas de cuidado personal, que los tiempos en que podíamos estar seguros en cualquier lugar, hace mucho que terminaron, que debemos procurarnos unos a otros y que hoy, más que nunca, debemos ser solidarios.

Rodrigo O. Pérez Moo                                                                                                                          Community Manager RXM

 

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